27 sept. 2011

V Carrera Popular de Hortaleza (1.200 m)

Más o menos como las clásicas millas de los pueblos se presentaba de nuevo esta singular carrera que según el cartel contaba ya su quinta edición. Las fiestas de la Virgen de la Soledad de Hortaleza son ya antiguas pero desconocíamos esta carrera hasta el año pasado cuando Schumy y yo nos enteramos de ello. Sorpresa fue que el año pasado, quedamos segundo y tercero en ella.

Pues esta vez no queríamos perder la ocasión de correr por el barrio de nuevo. Minky, Fran, una valiente Carmen y yo nos lanzamos hacia la zona donde se celebran estas fiestas, estilo pueblo pero en el barrio. Carol, Vane, Jadi y Héctor nos acompañaron para darnos ánimos y apoyo. Schumy no pudo venir, estoy seguro de que hubiera hecho buen puesto.

La verdad que estaba algo nervioso y este año parecía verse más corredores con "camisetas de tirantes" que otros años. No me cabe la menor duda de que con el tiempo irá ganando mucha gente. Diría yo que en total en la carrera seríamos unos 20 corredores. Después del calentamiento, y de la gran motivación de Carol (gracias por esa infinita confianza, más de la que tengo yo en mi mismo), todos en línea de salida dispuestos a la prueba.

No hubo pistoletazo, a la voz de "Preparados, listos, ya", dió comienzo la salida con dos corredores de categoría inferior que salieron disparados como las balas. Salí rápido, siguiéndoles de cerca pero controlando un poquito. Antes de la primera vuelta Minky sigue a mi lado (pedazo máquina mi primo) y no me atrevo a mirar hacia atrás temiendo al grupo perseguidor en la mismísima nuca, mientras adelantamos al segundo corredor: en ese momento estaba pensando que ibamos a ser carne de cañon y a meternos todos una buena pasada en breve. Ignorante de mí, ya les habíamos sacado algo de ventaja.  Oigo a Carol y las chicas animarnos y cuando pasamos al lado de Héctor sigo a rajatabla sus indicaciones: "¡Aprovecha ahora!". Subo un poquito el ritmo y me distancio de Minky unos pocos metros. Justi y Chacho de La Panda del Muro nos sorprenden a un lado de la calle animándonos. Antes de la segunda vuelta ya he cogido al primero y una ligera sensación de miedo me invade: ¡Voy el primero! ¿A quién sigo? ¡Ya no tengo referencia! Son sensaciones que hacía mucho tiempo que no vivía y que crean cierta inseguridad en mí.
Me siento nervioso, eléctrico. No voy cansado pero tampoco sobrado. Paso de nuevo delante de las chicas y sus ánimos me llenan. Más adelante, a falta de una vuelta, Héctor me da la última indicación: "¡Vamos Juanqui, juégatela ya!". Y así lo hago, subiendo un poco más el ritmo y que sin saberlo me hace alejarme más del grupo perseguidor. Miro por el rabillo del ojo y vislumbro a Minky a unos 10 metros. Adelanto a Carmen mientras la ánimo y ella con sorpresa me pregunta y afirma a la vez: "¿Zapatero vas primero? ¡Hijo de *@Ç+!".

Minky y yo liderando la carrera · ¡Glorioso final en mi cara!

Casi tumbando en la última curva me cierro tanto que unas zarzas se ceban con mi brazo y enfilando la última vuelta aprieto aún más. ¡Madre mía voy primero no me lo creo! Veo a Carol y le dedico la carrera. A falta de 20 metros miró una última vez hacia atrás y solo veo a Minky de lejos. Subo los brazos mientras la gente aplaude, ¡HE GANADO, HE GANADO! ¡Qué sensaciones! ¡Y que lástima de crono! Estoy tan efusivo que no acierto a parar el reloj y mi mente no esta para memorizar el tiempo (algo por debajo de 4:00). Llega Minky en 2ª posición y nos fundimos en un gran abrazo. Fran entra 5º y la valiente de Carmen acaba 3ª en su categoría.
¡Qué bien sienta el podio...! · ¡... unas medallas para casa!

¡Menuda carrera! Recogida de premios y por la noche Verbena y pancetada con muchas risas.

Como una selección, ¡con tres medallas a casa!

Una organización que a pesar de la poca experiencia en carreras pone todo su empeño y corazón, haciendo que cualquier fallo sea corregido.

¡Pedazo de finde!

Dedicarle este pequeño triunfo no solo a Carol, también a Héctor Carmona, por su dedicación y esfuerzo al entrenarnos.



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Valoración final en
El Calidómetro

21 sept. 2011

Carrera Popular La Melonera (10.400)

La Melonera de nuevo. Llena de recuerdos, allá íbamos, Fran, Minky, el gran Héctor y yo. Ya habíamos tomado "tierra" con el Cross Alpino de Morla de la Valdería y más o menos sabíamos como estábamos. 

Llegado a la calle de la salida, ya estaban varios accesos cortados por la policía y las chicas no tardaron mucho en irse. Nos encaminamos a buscar el dorsal de Héctor y fuimos haciendo tiempo viendo como un año más, el evento volvía a ser multitudinario. Pensabamos que iba a haber menos gente ya que al inscribirnos había pocos, debió de ser que íbamos de los primeros: la marabunta de gente que iba agolpándose para calentar era inmensa. 

Comenzamos a calentar y ya se atisbaba parte del calor infernal que nos abrasaría durante toda la carrera. Breve paso por los baños de Centro Comercial Mendez Álvaro y a línea de salida. Allí, no sabría contar cuantos eramos. Curiosamente y a escasos 15 minutos de la salida nos colocamos a unos 4 metros de la linea de partida, encontrado un hueco perfecto.

¡Pum! Pistoletazo casí sorpresa y nos lanzamos como un resorte Minky y yo hacia delante. Ya no ví a Fran y a Minky le anime a que se colocara en un buen sitio para "cazar" un lugar cómodo. Héctor ya debía ocupar las primeras posiciones. Me siento algo acelerado, un poco incómodo pero pienso que son las sensaciones primarias de la carrera, hasta que el cuerpo se avitue. Paso del primer kilómetro a... ¡3:30! ¡Pero estamos locos o qué (parafraseando a Carol)!
Empiezo a disminuir un poco el ritmo, no creo que aguantará así ni 5 km. Y quedan 9.

A la salida del puente voy buscando buenas sensaciones pero no veo ni el humo de ellas. En el Km 4 sigo de manera igual, me siento incómodo y estancado en un ritmo que va cada vez a menos. Me coge un compañero del barrio y vamos juntos al paso por la Plaza del reloj dond esta la llegada. Por allí busco la atenta mirada de Carol, por si le hubiera dado por ponerse allí y tratar de recibir ánimos que me darán energías. Pero no. Al destino le apetece que sufra un poquito. No obstante empiezo a sentirme algo mejor y subo un pelin. Mi compi se queda y aunque me noto más cómodo echo más de un par de ojeadas atrás, sintiéndo que Minky anda cerca y quizás ir juntos hasta la llegada buscando un poco de disfrute con él.

Tomamos el desvío hacia la parte del Manzanares, gran acierto con el cambio de recorrido, y muy bonito. Todo esta lleno de espectadores y por mucho que me sienta mejor, y lleve un ritmo en la respiración muy concentrado no termino de encontrar buenas sensaciones. Al giro para cruzar el río veo a Minky a un minuto aproximadamente de mí y le grito para que avance. Empiezo a tirar un poco más. Uff, voy sufriendo bastante, y no tenía tales sensaciones malas desde los 5 Km MMT seguros de la Media de Madrid, pero bueno, todo son altibajos supongo que no todas la carreras pueden ser buenas por mucho que lo intentes y desees. Así que "conformado" con eso, trato de hacerlo lo mejor posible a falta de 2 km para la llegada. Se me engancha un corredor aquejado con flato al que ánimo a seguir. A falta de 800 m ya se vislumbra más aglomeración de gente y con menos de 300 m le digo al corredor que es el momento de darlo todo. Me sigue y juntos empezamos a esprintar adelantando gente. Es increíble la "química" y complicidad ejercida entre nosotros los corredores con pocos metros compartidos. La marea de gente a ambos lados me dificulta ver el Pensamiento Alegre, pero al final lo veo y le grito de alegría. A pesar del sufrimiento y del calor, he llegado con un crono de 40:03, la temporada no pinta nada, nada mal. 


Disfrutando al 110% · La ansiada llegada · La "cuerda" para llegar a la cima

En la llegada, el clásico melón y sorpresa cuando, al coger camiseta talla M, me dan una con suficiente tallaje como para hacer un paracaídas. ¿De donde sacan esas tallas?

Minky se marco un 42:30 y Fran iguala su mejor marca de la temporada pasada, fruto de las sesiones compartidas con nosotros recientemente, este año se va a salir.
¡Faltas tú aquí, Schumy! · El Gran Campeón

El punto grande del día fue que... ¡Héctor había ganado la carrera! El mister había llegado primero con escasos 32 minutos. Buena organización y buena carrera en general. Entrega de premios y a casita a tomar algo en la terraza.



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Valoración final en
El Calidómetro

14 sept. 2011

Gel Recuperador OXD

Otro "capricho del runner". Me gustaría diferenciarlo del anteriormente mencionado Gel refrescante revitalizante Deliplus. Las diferencias entre ambos son notables, si bien lo utilizo para diferentes momentos y objetivos. El de la marca Deliplus lo utilizo después de entrenos en los que noto pesadez y un cansancio extremo en las piernas. El OXD lo utilizo más para precompetición, es decir, para una sensación parecida de cansancio pero de cara a una competición, aplicada el día antes de acostarme por ejemplo o unas 3 horas antes de la prueba.

Suave bálsamo para el motor...

Entre sus compuestos se encuentran la Árnica y el Harpagophytu, con propiedades para aliviar el dolor y antinflamatorias respectivamente.

Este gel tiene efectos recuperadores, descongestivos y calmantes. Se aplica sobre toda la pierna y estimula la recuperación tras un ejercicio intenso.


Valoración final en
El Calidómetro


1 sept. 2011

IV Cross Alpino Morla de la Valdería (8,954 Km)

Es una carrera disfrutona. Y la más salvaje y dura que he conocido hasta ahora. 9 Km de naturaleza en estado puro con casi 5 Km seguidos de subida con fuertes y pedregosas cuestas. Y encima gratis con una organización estupenda, avituallamiento, fruta, chocolate y... ¡sopas de ajo!

De vacaciones por tierras de León, en La Bañeza, se me pasaba por la cabeza correrla pero no me decidía. Una visita a Orbigraf donde trabaja mi tío Toño me saco de dudas: -¿Me acompañarás no?.

¡Empezemos la temporada antes! Con tan solo unos 4 días de entreno después de la recarga de la batería anual y la aprobación del Mister Héctor Carmona, me lanzé a ello.

Camino de Morla de la Valdería se ven paisajes fantásticos sacados de la enciclopedia de El Señor de los Anillos. El río Eria, el pueblo de Castrocontrigo donde se hace y vende el mejor chocolate de León, y para mi del mundo, Santocildes, os lo recomiendo compañeros corredores.

Llegados a Morla no dejo de ver corredores con medias compresivas y ataviados con elementos técnológicos que parecen más aparentar que servir. ¿Dónde quedó la naturalidad al correr? Hasta yo peco de tecnologías modernas. Calentamiento muy corto por el excesivo calor y le digo a mi tío que no se como voy a responder, que iré "tranqui", sabiendo que él irá por delante.

Expectantes antes de empezar

 Es evidente que con 4 entrenos a la espalda no llevo excesiva confianza en mi mismo, al contrario que Carol, que junto a mi prima Gema nos acompañaron allí y sin dilación me dijo antes de la salida: "Disfruta".

La salida toma lugar a la manera tradicional en Morla, con la campana del pueblo. Es placentera desde ese mismo instante. Miro a Carol por última vez y su ojo en el objetivo me devuelve el saludo inmortalizandolo para siempre. 

Tranquilo en la salida y para asombro mío, me encuentro como el primer año que la corrí allá por 2009, en las primeras posiciones sin apenas apretar como en otras carreras en Madrid. No quiero pecar de "lanzado", soy consciente de que debo reservar por las cuestas que ya empiezan a asomar el ojo. ¡Allá voy!.  

Recordando el nombre del blog de Arturo, me pongo "Al tran tran" y comienzo a subir. Es realmente dura, pero el sufrimiento daría buena cuenta de mí un kilómetro más arriba, reflejo del buen estado (¿físico o psicológico?) en el que me encontraba. Tardo más en empezar a andar que el primer año pero llega un momento en el que tengo que hacerlo. El Cross de Morla fue la primera que me enseñó que hasta los corredores andan en las carreras de montaña. Tras adelantarme tres corredores, recupero el aliento y retomo el tran tran. Se que voy entre los 10 primeros y eso me motiva. Seguimos subiendo y subiendo. Aquello solo parecen cuestas, rocas, todo cuesta arriba, piedras, pendiente, ¿¡cuesta hasta leerlo eh!? Varios puntos de control están a lo largo del recorrido visualizando y anotando los dorsales que pasan por ellos. Es una carrera superbien organizada para un pueblo que no cuenta ni con 20 habitantes según me han contado. He visto carreras multitudinarias en Madrid peor organizadas.

Cojo al último corredor que me adelantó y nos animamos mutuamente, "ya queda menos". Con complicidad, ambos sabemos que nos referimos al final de las cuestas, no de la carrera. Quedan las bajadas y os aseguro que estas, las de Morla, no son para tomar un respiro y recuperar. Arriba en la cumbre suelto un gran suspiro y aprieto un poco mientras cojo la botella en el avituallamiento. Bebo un poco ya que llevo varios kilómetros como si me hubiera dado una ducha. Admiro todo el paisaje y no puedo evitar sonreír, ¡estoy disfrutando de nuevo! ¡Me encanta correr! La panorámica es impresionante, contemplando toda la subida que hemos realizado.

Comienza el descenso. Las llaman "Bajadas técnicas", por su desnivel y riesgo de lesión. Yo las llamo "Concentración al 110%". Miro escrupulosamente y en décimas de segundo cada hueco donde voy a plantar la zapatilla. Adelanto a un corredor mientras visualizo a dos más que habían subido las cuestas como auténticas máquinas. Curiosamente y para no entrenar por estos lugares y terrenos, bajo extremadamente rápido y seguro. Tan seguro como para no lesionarme, tan rápido como para acabar adelantando ante mi asombro a los dos espectaculares corredores que tenía delante. Les animo mientras paso junto a ellos. En cada tramo, cada 5 metros aproximadamente y durante toda la bajada, trato de frenarme un poco ya que voy superlanzado y no quiero acabar con consecuencias desastrosas. Creerme que estas bajadas pueden llegar a darte flato. Metros más adelante me escapo del último corredor unos 150 metros. 

Poderosas  pendientes · Tío Toño, en plena subida · Impresionantes caminos

El flato del final de la bajada no disminuye y me hace tener que bajar el ritmo y caminar unos 20 metros cuando veo la marca del KM 7. Miro atrás a sabiendas que me cogerá el de atrás, pero nadie aparece. ¡Vamos! Retomo el impulso y vuelvo a imponerme ritmo. El flato no cede a pesar de mis esfuerzos en la respiración y concentración, pero ahora no puedo parar. Paso por distintos puntos de control mientras empieza a verse más gente animandome. Eso me ayuda a seguir adelante. No logro quitarme el flato que tengo pegado al costado como una lapa y a pesar de eso no puedo evitar agradecerselo: -"gracias salaos". 

KM 8, ya no queda nada. Empiezo a vislumbrar de nuevo el pueblo y aprieto más, nadie me sigue. Aprieto y aprieto, ya llego. Dentro del pueblo y a 100 metros giro a la derecha viendo a Carol y Gema atentas a mi llegada y al resto del pueblo. No hay sprint esta vez, no hace falta, abro los brazos sintiendo un placentero final mientras el viento y el calor de la gente acaricia al paso.
El placer del corredor         ·              La cara del triunfo

¡7º con un crono de 46:33 ! No puedo tener la moral más alta en ese momento. Mi tío Toño llega en 10ª lugar un minuto más tarde y supercontento, fundiéndonos en un abrazazo. 

Para terminar, ¿qué mejor que bañarnos en el río Eria? No dudeís en hacerlo si podeís, palabra de una fisoterapeuta (¡La mía!).

¡GRACIAS chicas, Apoyo al 110%!

Gracias Carol y Gema por recorrer kilometros con nosotros y aguantar allí hasta que llegamos.





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Valoración final en
El Calidómetro