21 ago. 2013

La fórmula mágica para correr

Título curioso el de esta entrada ¿verdad?. Pero no es un truco para atraer la lectura de los menos asiduos lectores. Es toda una verdad bastante escondida.

¿En serio no puedes creer que haya una fórmula mágica para este maravilloso mundo que es correr? Claro que la hay, y los atletas que más han profundizado en lo más recóndito de sus mentes (y de su corazón) la han encontrado. Y no por ello han de ser gente de la élite ni mucho menos. El verdadero éxito de correr no son las medallas, sino encontrar la felicidad escondida dentro de nosotros mismos pugnando por salir y que escapa a borbotones por cada poro de nuestra piel si sabemos disfrutar de lo que hacemos.


¿Aún sigues sin creértelo? En verdad aquí no hay truco escondido y se puede afirmar que existe una Fórmula Mágica para correr. Pero como decía Keith Dowling, "...claro que hay una fórmula mágica, lo que pasa que la magia es diferente para cada uno".

Esta frase ya la tenía muy interiorizada y de hecho la grabé de manera personalizada en la camiseta que utilizaría en la San Silvestre del 2012 logrando mi MMP hasta esa fecha. Aún recuerdo las enormes mofas sanas por parte de algún que otro compañero, diciéndome la pastelada que llevaba escrita a la espalda. Pero es que ese "azúcar" con el que a más de uno se le caerían los dientes, para mí significaba el elixir especial para llegar a meta.  A día de hoy seguimos soltando el tema de "La Fórmula Mágica" de vez en cuando. Yo siempre lo tengo en la cabeza.


Y aquí hay mucha verdad escondida tras una palabra un tanto enigmática. El resultado de una prueba no es definido por un entrenamiento clave, ni siquiera por dos ni por tres. Ni por todos. Tampoco por la dieta que puedas cuidar de forma casi perfecta. ¿Quizás por el descanso? No, tampoco. Y es que al final el resultado de una carrera viene definido por todo un cúmulo de cosas sumadas a un buen entrenamiento, dieta o descanso. Aún así, a todo este completo "menú", le falta un aderezo que lo convierte en especial y hace según se aplique, que nos vengamos arriba o sencillamente, nada.  Esta especie de "filtro" que es el que decide la catársis que ha de contribuir al resultado final es la Fórmula Mágica.

¿Cuál es el secreto? Qué para cada uno es diferente, siendo uno, varios y diferentes motivos para cada atleta los que nos llevan más lejos de lo esperado, más allá de los límites establecidos. Puede ser alguién o tan solo un motivo, puede ser personal, pero si hay una cosa cierta es que bien aplicado, imprime una fuerza que desconocemos y que solo sale a relucir en ocasiones especiales en las que parece que lo necesitemos. ¿Cuántas metas cruzadas con esa Fórmula en la cabeza? En más de una he visto corredores llegar y escucharles decir al entrar: "¡va por tí, mamá!", "Sí lo conseguí". Los motivos son variados pero nos llevan bien lejos. Todos los tenemos (¡Potro, tu también!)


No puedo evitar el describir aquí cual es la mía: mi manada. Comencé corriendo y llevando a Carol en cada kilometro, mientras ella "tiraba" de mí y me ayudaba a llegar con fuerza a la meta. Y con el paso del tiempo, esa fórmula mágica pasó a ser mejorada al añadirse Athos y Jara, mis "socios", mis peludos. Ellos me enseñan y me dan energías en cada zancada de cada carrera y de cada entreno. A día de hoy no faltan en ninguna escapada.

Estoy convencido al 100% de que todos tenemos esta Fórmula Mágica, solo hay que encontrarla y saber utilizarla (y dosificarla).

Y tú, ¿cuál es tu Fórmula Mágica?

12 ago. 2013

Prueba de esfuerzo 2013

De nuevo a pasar la no obligada pero necesaria ITV. Mario de la farma quería venir también después de su espectacular temporada, pero incompatibilidades en los horarios hicieron que finalmente fuera solo. Repetía en el OHP del Reebok Sport Center del ABC de Serrano, después de varios años con buen trato y con el fin de comparar resultados con años anteriores.

Llegados allí me vuelve a atender la Doctora Nuñez, como en los primeros años anteriores y lo de siempre: tras la rápida conversación echando un vistazo al historial de otros años,  pasamos a la medida de peso y altura, chequeo rápido del historial médico y... ¡sorpresa! han incluído en la prueba de esfuerzo la medición del porcentaje de grasa corporal mediante pinzas antropométricas. He de reconocer que si ya me gustaba hacerme la Prueba de Esfuerzo en este sitio, ahora más aún. Me sale un promedio de un 13% de grasa, no esta mal, más delgado que la media sedentaria y menos que muchos corredores (eso también significa que una ligera reducción de esa grasa incrementará mi rendimiento).

En cuanto a mi altura y mi peso estan en orden, auqnue la mayoría de corredores pesan menos. Pulsaciones en reposo, 44, y todo en perfecto orden. ¡A correr!

Pasamos al tapiz rodante donde extraeremos los datos más concluyentes. Lo primero e importante a sacar en cuenta de todo esto, es que la "patata" funciona bien. Tras varios minutos concluyo la prueba aguantando a 22 km/h y con unas pulsaciones de 185 frente a las 192 del año pasado a las que tuve que llegar para alcanzar esta velocidad. Ahí se demuestra parte de la importante adaptación que se ha producido y producirá en mi "motor" de seguir entrenando igual y con suerte de no lesionarme. He experiementando un ligero aumento del VO2 MAX que solo puede indicar buenos y futuros resultados. En total unos números que hablan bien de mí (y yo me sonrojo): 70,42 VO2max frente a los 67,64 de hace 4 años cuando empecé a correr.

Todos buenos indicativos. Debería poder correr a ritmo aeróbico de 3:30 sin problema (que no quiere decir sin esfuerzo, jeje), lo cual es una buena cifra de cara a los objetivos para el año que viene (¡atacar ese sub 35'!).
El año que viene test de lactato para encontrar resultado aún más fiables en ritmos de carrera si cabe aún. Me voy con buenísimas noticias a casa, el motor, sigue "creciendo".

Gracias a Mario de la farma por echarme un buen vistazo a estops resultados y otivarme cada vez que me los recuerda

De nuevo recomiendo este "chequeo". La atención y trabajo de la Doctora del centro es super profesional. Para pedir cita previa os dejo  el número de contacto:
Reebook Club 914260507



Valoración final en
 El Calidómetro

7 ago. 2013

Cordones elásticos para triatlón

"-¿Disculpe, tienen cordones elásticos y un par de tancas?
-Si claro, son 11€. ¿Para que los necesitabas?
-Son para triatlón"
Con esta respuesta a mi pregunta decidí aplicar el consejo que me dió mi compañero Javier "Potro" Corredera: hazte los cordones caseros.

Cerca ya del debut de mi primer triatlón, se antojaba necesario recortar cuantos más segundos mejor en cada transición y dicho esto comprendí que debía ponerle unos cordones elásticos a mi fantásticas Asics Gel Hyperspeed. La principal razón para hacerlo no es ni más ni menos que la abismal diferencia entre comprarlos y hacértelos, que viene siendo de más de 8 €. La verdad que no veo justificado pagar tanto por unos cordones, perdonad mi absoluta sinceridad.

Así que haciendo caso a la experiencia de Javi (y de mucha gente más, como vería más adelante) decidí hacermelos yo mismo. Hay multitud de artículos que hablan acerca de esto, pero me pareció importante dejar constancia por aquí.

¿Qué necesitamos?
· Menos de 2 m de cordón elástico
· Un par de tancas.
Todo esto podemos conseguirlo en una mercería, además de que los cordones y los tancas (ojo, pedir bien esto último, si alguién me pregunta como poner un TANGA como cordón en las zapatillas va a ser difícil encontrar solución) son totalmente personalizables en la mayoría de los casos mediante el color.

¿Cómo lo hacemos?
El proceso es tan sencillo como meter los cordones como haríamos con otros. Una vez colocados insertaremos las tancas y en los extremos  de los cordones haremos un nudo para impedir que se desaten en caso de aflojarse la tanca. Luego y por último ajustaremos la presión de los cordones al gusto de cada uno para que luego simplemente haya que abrir las zapatillas para insertar el pie y salir corriendo.

1. Inserción de cordones.
2. Colocación de la tanca.
3. Nudo al final del extremo del cordón.
4. Ajuste de la presión del cordón.